• Constelaciones sistémicas. Lola Rosa

Constelaciones sistémicas

Los órdenes del amor

El gran descubrimiento de Bert Hellinger fue la conciencia personal y la conciencia familiar, pudo darse cuenta de lo importante que es para la estabilidad del ser humano sentir que pertenece al sistema de origen, y que para conservar esta pertenencia somos capaces de cualquier cosa. Por ejemplo, el hijo de un mafioso, sentirá que pertenece si hace lo mismo que sus familiares, y sentirá culpabilidad si hace las cosas de diferente manera.

Si seguimos a la pequeña conciencia se pueden hacer atrocidades (guerras, genocidios, etc) con la conciencia tranquila. Así pues, la conciencia personal nos insta a seguir los dictados del sistema de origen para preservar la pertenencia.

Hay una instancia mayor: La conciencia familiar, que vela por la supervivencia de la especie y que rige los destinos de las personas y sus relaciones mediante leyes:

La Ley de Pertenencia

Los órdenes del amor. Lola Rosa.En base a esta ley todos los que han sido, tienen un lugar que ha de ser reconocido y respetado. En caso de no respetar este lugar mediante olvido, rechazo, exclusión, omisión, desvalorización, etc. Algún miembro posterior del sistema: Hijos, nietos, biznietos honrarán ese lugar pagando con su salud física, mental o relacional.

Por ejemplo, un bebé que muere al nacer es reemplazado por el siguiente hijo, poniéndole el mismo nombre. Esta exclusión u olvido no lo puede tolerar la conciencia familiar, de manera que este segundo hijo tendrá problemas para tomar su vida y desarrollarse como individuo. Es probable que sienta depresiones, dificultad de relación, baja autoestima, etc. Hasta que no se le de un lugar al hermano muerto.

Vinculación y jerarquía

Todos nacemos en un sistema al cual estamos vinculados profundamente. Cada miembro de la familia ocupa un lugar según su orden de llegada. Los primeros ocupan un rango superior a los que vienen después (esto también es aplicable a empresas, organismos, etc.)

En las familias donde los cónyuges han tenido parejas anteriores, hay que respetar los lugares, por ejemplo de la primera, segunda o tercera mujer o maridos anteriores.

No se trata de una Ley hecha por los hombres, es existencial, se aplica por el mero hecho de nacer en un sistema. Y se ha descubierto a través de los efectos que tiene estar en el lugar que a uno le corresponde u ocupar otro. Así pues, algunos conflictos personales, familiares y sociales vienen por no respetar los lugares de cada uno, por asumir roles o funciones que corresponden a otra persona.

El equilibrio entre el dar y el tomar

Las relaciones son dar y tomar. Crecen cuando el intercambio es positivo y equilibrado, y entran en conflicto cuando no lo es. Cuando recibo un regalo de alguien, siento la necesidad de compensar. Puedo dar gracias, o más adelante, hacer algo bueno por esa persona. Hay relaciones en las que uno simplemente da, y el otro ya no puede recibir más, así se malogran o a veces uno siempre recibe y no da.

Esto ocurre en las relaciones entre iguales (amigos, pareja) pero con los padres es diferente. Los padres dan y los hijos toman, ellos no pueden devolver a los padres lo recibido, pero pueden tomarlo o integrarlo, agradeciendo lo que viene de ellos. Así, uno toma la vida de los padres tal como vino, sin añadir ni restar nada. Los hijos pueden compensar dando a sus propios hijos o en su labor social o laboral.

Cuando un hijo se niega a tomar de los padres, de alguna manera se niega a tomar la vida. Muchas depresiones, ansiedades, problemas de autoestima, inseguridad, enfermedades, tienen como causa principal no tomar a los padres.

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