Entrevista a Claudio Naranjo

Hola a todos, quiero compartir una entrada publicada en haiki que tiene un interesante vídeo con una entrevista con Claudio Naranjo.

Bonitas reflexiones del maestro Claudio Naranjo en torno al arte y la búsqueda profunda de uno mismo.

Ver artículo en haiki.

#Minientrevista con Lola Rosa Collado

Hola a todos, hoy publico la entrevista que me hicieron en haiki. Espero que os guste.

Seguimos compartiendo la experiencia vital de compañer@s del camino satero. Así que, hoy tenemos el honor de presentaros a Lola Rosa Collado. ¿Nos acompañas?

1_ ¿Qué es para ti la auténtica felicidad?

Para mí, la auténtica felicidad, está englobada dentro de pequeños momentos en la vida cotidiana, como estar con mis hijos, disfrutar de un bello paisaje, reírme con amigos, incluso hacer la compra (bueno ¡eso a veces!). Más profundamente, cuando conecto en momentos de soledad conmigo y tengo comprensiones que me llevan a una sensación íntima de unidad con todo. Desde ahí, siento que hay algo más grande que yo que lo abarca   y que  no tengo que hacer nada, sólo respirar. Son momentos  que no puedo plasmarlos en palabras, quizás podría pintarlos, la creatividad en todas sus vertientes, es lo más cercano a sentirme feliz y plena.

 

2_ ¿Cómo ha sido tu camino de crecimiento personal? ¿Cuáles han sido las herramientas que más te han servido y por qué?

Mi camino comenzó hace mucho tiempo, y han sido muchas las herramientas, destaco el yoga, la meditación, la India, el chamanismo, las sustancias, la pedagogía sistémica, las Constelaciones, la Terapia de Contención, la Antroposofía, la Gestalt, el Eneagrama, las lecturas, los cursos, los Maestros, y por supuesto, la vida vivida intensamente.

Mi colaboración con mi mentora y amiga Jutta  ten Herkel, con la que me une un compromiso a través de las Constelaciones y con la que sigo trabajando me ha aportado mucho porque  estamos trabajando la mente patriarcal y cuestionando todas las estructuras, tanto sociales como personales.

Todo ello me ha servido para  romperme, estructurarme, conocerme.

Con el Yoga y la meditación me discipliné y cuidé mi cuerpo,  con las constelaciones, ordené mi Sistema familiar, con la Pedagogía Sistémica me reconcilié con mis profesores y con mis estudios, valorando mis conocimientos, con la Terapia de Contención, solté mucha rabia acumulada y me trabajé los vínculos dañados, con la Gestalt me volví a romper y recomponer, con las lecturas alimenté mi mente y mi curiosidad, con las sustancias expandí mi conciencia, con el Eneagrama me transformé., entendido como darme cuenta de mi mecanismo.

Con el trabajo con Jutta sobre la mente patriarcal,  me cuestioné todas mis creencias y limitaciones, y lo sigo haciendo. Viendo, por ejemplo, cómo actúa el patriarcado en la terapia y como puedo, desde mí ser más amable conmigo y con los demás, mirar por el bien común, cuidar a las próximas generaciones, mi entorno, etc.

 

3_ Si nos centramos en el Eneagrama, ¿Cuál diría que es su mayor potencial? ¿Te animas a contarnos, en que eneatipo te sitúas  y que es lo que más te identifica con él?

Me sitúo en el nueve sexual, mi cruz es la confluencia pero también mi cara; quiero decir con esto que si pongo la confluencia a mi servicio, me sirve para empatizar con el otro, una de las cualidades del nueve es que sentimos y sabemos dónde está la otra persona, olvidándonos de nosotros, si no me quedo pegada al otro y no desaparezco, es una herramienta valiosísima, para la vida y para mi labor como terapeuta.

El olvidarme de mí y de mis necesidades  es algo muy común, el ser el otro, pensar como el otro,  me diferencia de los sociales, en que estos quieren pertenecer a un grupo, yo quiero pertenecer a una persona y desaparezco. Por eso, he de estar muy vigilante para volver a mí constantemente.

Cuidar mi cuerpo, mi aspecto físico, disciplinarme, no procrastinar (dejar para el final lo importante), me ayuda mucho. También decir no; no cuidar  al otro si no quiero, dar un puñetazo en la mesa, enfadarme y no sentirme culpable, ocupar mi lugar, pedir ayuda, no explotarme ni que me exploten, darme valor, no vivir a través del otro, decir mi verdad aunque no sea políticamente correcta, darme masajes, disfrutar de mi cuerpo contactando con mi necesidad, primero yo, no ser adecuada y no hacerme la que no me entero.

En definitiva, tomar responsabilidad de mí y si hay un conflicto confrontarlo para no acumular resentimiento.

Lo visualizo como salir de la gelatina pastosa donde la neura se va alimentando y que me hace estar aislada e infeliz.

Ver entrevista completa.

Constelaciones Familiares y Pensamiento Sistémico

Artículo de Lola Rosa publicado en Sala-Mandra el 13 Junio de 2017

 

La primera vez que escuché este nombre, me llamó mucho la atención, porque lo relacionaba con la astrología, luego, asistí a un taller y empecé a comprender de qué se trataba.

Una constelación es un conjunto de estrellas relacionadas entre sí.  Pero también es un conjunto de personas relacionadas entre sí. Por lo tanto, el término más apropiado sería el de  constelaciones sistémicas o también movimientos sistémicos, que viene a ser lo mismo.

Todos estos términos están englobados en lo que llamamos el pensamiento sistémico y abarca  los ámbitos  en los que nos movemos y los sistemas necesitan un  orden  para que funcionen.

Por lo tanto, lo que Bert Hellinger (que fue quien nos ha mostrado el trabajo) descubrió, más que una terapia, es un pensamiento filosófico, muy apropiado para la época que nos ha tocado vivir tan individualista, donde parece que todo vale, y que no tiene en cuenta que todo lo que hacemos tiene repercusión en los demás y  donde impera el  poder y el dinero, a riesgo de las personas.

Todos pertenecemos a un sistema, el familiar, pero también al lugar donde nacimos,  el país, etc., y estamos condicionados  a las leyes que rigen en ese sistema particular. Parece que aunque queramos salir de ahí es muy difícil, porque, en lo más profundo, anhelamos pertenecer y el riesgo que corremos si salimos, es el de  la exclusión. En este sentido, uno de los descubrimientos de Hellinger  fue  la conciencia personal y la familiar y que para conservar esta pertenencia somos de hacer cualquier cosa, si seguimos con la pequeña conciencia, se pueden hacer atrocidades (guerras, genocidios, etc,) con la conciencia tranquila. Así pues, la conciencia personal nos insta a seguir los dictados del sistema de origen para preservar la pertenencia., aunque creamos que no nos influye y que somos libres.

Hay una instancia mayor: La conciencia familiar, que vela por la supervivencia de la especie y que rige los destinos de las personas y sus relaciones mediante leyes. Somos mamíferos y necesitamos vincularnos, por eso es importante, ordenar y actualizar donde nos encontramos en relación a los sistemas  a los que pertenecemos.

Desde el momento en el que nacemos, pertenecemos a un determinado sistema de relaciones, que con el tiempo, va ampliándose en círculos concéntricos. Los grupos y relaciones importantes para nuestra existencia, supervivencia y nuestro desarrollo de los que somos integrantes a lo largo de nuestra vida, ya sea obligados o de libre elección son:

  • Constelaciones sistémicas. Lola RosaLa familia de origen, padres, hermanos y hermanas.
  • La red familiar, formada por los demás parientes.
  • Relaciones de pareja.
  • Amigos
  • Nuestros propios hijos e hijas.
  • Diversos grupos (Nación, religión, edad, sexo, clase social, profesión, educativo, etc).

Para que estos vínculos puedan desarrollarse, es importante un  orden, que los contenga, igual  que un ramo de flores necesita un jarrón con agua. Hellinger los denominó: Ordenes del amor. Estos órdenes actúan independientemente de nuestra voluntad o nuestra conciencia.

Vamos a ver cuáles son esos órdenes, que además son del sentido común que es el mayor de los sentidos:

  • La ley de pertenencia: Todos   los miembros de un sistema, tienen su lugar, ha de ser respetado, todos pertenecemos., dar el lugar, genera calma y tranquilidad al sistema.
  • Vinculación y jerarquía: Cada miembro de la familia ocupa su lugar de orden de llegada, esto también se aplica en  las empresas. El orden es importante para que todos sus miembros estén a gusto.
  • El equilibrio entre el dar y el tomar: Las relaciones crecen cuando el intercambio es positivo y equilibrado. Entre iguales es un intercambio  de dar y recibir. Entre padres e hijos, los padres dan y los hijos toman, si un hijo se sacrifica por los padres, se produce un desequilibrio importante. Por ejemplo, cuando un progenitor habla mal del otro al hijo, esto le genera un estrés difícil de soportar, porque el hijo, no puede ocupar su lugar y se hace cargo del sufrimiento del padre o madre, sintiéndose culpable.

Estas leyes, no son una nueva religión ni catecismo y por supuesto, algunas son cuestionables.

Pensar sistémicamente, nos abre a un campo increíble, donde existen infinitas posibilidades, muy creativas sobre todo, y ser creativos nos pone en contacto con la fuerza de la vida que fluye como un río. Si no tenemos en cuenta al otro, a los otros y las otras, si no nos cuidamos mutuamente, nos volvemos  seres desvinculados y tristes y esto se ve mucho en algunos niños, acostumbrados a tenerlo todo materialmente, pero  con una profunda necesidad de afectividad, presencia, cariño.. Somos seres de relación y nos necesitamos  para sobrevivir y  todos pertenecemos, no podemos tolerar lo que está sucediendo en el mundo, empezando por nosotros y donde tenemos puesta la mirada, que hacemos por el bien común, cada día, en cada gesto, como nos cuidamos y cuidamos, que acción creativa puedo realizar, algo diferente. Influimos en los demás más de lo que imaginamos. Igual peco de optimista, pero lo que no voy a hacer es generar pesimismo.

Menos mal que ya más personas están despertando, viendo que la colaboración, la unión por objetivos humanos, es la mayor felicidad, y para eso, el pensamiento sistémico es una clave esencial.

¿Cómo es una Constelación?. Lola Rosa

Personalmente, que vengo de la generación ochentera, donde la canción de la época era esa de “a quien le importa lo que yo haga o diga”, el trabajo sistémico, me ha proporcionado un sentido de responsabilidad  para las futuras generaciones, porque sí que importa lo que yo haga, diga, etc… Los jóvenes, necesitan modelos donde mirarse, revelarse y luego seguir su propio camino, y nosotros, veníamos de padres traumatizados, porque sus propios padres, vivieron una tremenda guerra civil, donde las secuelas, siguen, con mucha rabia y enfado.

Por eso, por mi sentido de responsabilidad, me dedico a este trabajo, a veces duro, otras más dulce, pero que me proporciona una sensación de pertenencia a la raza humana, y porque la vida es el mayor de los regalos y no merece la pena desperdiciarla. Dicen que estar al servicio de la vida es la mayor de las alegrías… un pensamiento muy taoísta por cierto.

 

En Sala-mandra puedes encontrar salas y espacios de terapia y desarrollo personal en cualquier lugar de España.

Las 5 esferas del Ser

Jutta ten Herkel lleva más de veinticinco años trabajando con Constelaciones Familiares, durante este periodo, como otros colegas, ha ido desarrollando su propia forma de trabajar. Tuvo mucha suerte de conocer y traducir a Bert Hellinguer durante un periodo. Bert y ella, trabajaron juntos sobre las traducciones del alemán al inglés y pudo digerir el material .

El aleman es su lengua materna, pero lleva viviendo cuarenta y cinco años en Inglaterra. Era una buena combinación tener una traductora como ella, porque podía sentir la carga sobre lo arcaico y escribir con fluidez de una forma sencilla. También en Hellinguer ha habido una evolución en su trabajo, siendo ahora muy distinto al principio.

En todo este proceso, hemos acumulado mucha experiencia y en el caso de Jutta, ha ido emergiendo su propio estilo, comprensión y maneras de trabajar.

Ella, toma conciencia ahora, de cómo ha sido el desarrollo de distintas generaciones. Hellinguer vivió la segunda guerra mundial, Jutta nació después de la guerra, en medio de una confusión de una Alemania que vivía los horrores que se cometieron durante la guerra, horrores que ella no podía comprender mucho durante la época de su crianza, pero que se empapó de la confusión de aquellos que la estaban criando. Ella sigue en ese proceso que comprende lo traumático y lo incomprensible. Ha estado anhelando algo que fuera comprensible desde su ser adulto y ese anhelo por algo distinto que pudiera comprender, le ha conducido a la esfera sistémica para entender y averiguar que hacer con todo ello.

Jutta lo ve continuamente,ahora con má evidencia que antes el horror del siglo XX, y lo ve en las Constelaciones Familiares. Cuando vamos hacia atrás vemos la confusión de abuelos y bisabuelos.

Hellinguer vió que la forma de sanar el sistema, sería aceptar el amor de la madre incluso si es confuso es el agente más importante para poder sanar con amor. Jutta, siente que en esa tarea de vida que tenemos, encontrar el patrón de sanación es lo más importante, porque todo nuestro trauma tuvo lugar en ese primer vínculo y como nos las hemos arreglado para gestionar lo que vino después.

Lleva tiempo investigando de que recursos puede tirar para hacer su trabajo. En la realidad, cuando hacemos una Constelación Familiar vemos un patrón de lo que ha sucedido en la familia que se despliega visualmente en el espacio. Lo visual y lo espacial, son dos elementos muy importantes en una Constelación Familiar. En una constelación, se mueve la energía, todo es vibración y energía y como observadores podemos verlo y sentirlo y también como representantes y por supuesto, también cuando hacemos nuestro propio trabajo y esto que se despliega nos da, una clave para abrir una puerta hacia algo distinto. Esta es una manera de formular el trabajo de constelaciones de una forma distinta para comprenderlo mejor,

Vibración y energía y distintos campos donde se manifiesta. La experiencia de Jutta en los últimos años, es que muy a menudo no sabemos cual es el siguiente paso después de hacer una constelación para la persona que hizo el trabajo.

La pregunta es: Como puede la persona que ha realizado la constelación encontrar recursos de aquello que ha visto en la constelación.

A veces, en las constelaciones vemos o descubrimos algo y eso hace que nuestra percepción cambie por completo por ejemplo: Creíamos que nuestros padres se comportaban de una manera determinada por nuestra causa y lo que vemos es que ese comportamiento no tiene que ver con nosotros. Así que vemos algo desde un punto de vista distinto y eso nos produce alivio, pero cuando volvemos a casa, e incluso lo que hemos visto aquí, ya ha tenido un efecto sobre la familia y hay unos patrones de comportamiento que tenemos y que siguen estando ahí.

A menudo, la gente que viene a los talleres vuelven a casa y dicen: si, las cosas han mejorado con las CF, pero…. Por eso Jutta y algunos colegas han estado trabajando sobre las cinco dimensiones del ser en nuestra vida y observando en cuales de ellas nos manejamos habitualmente.

Las esferas son: Somática, Personal, Sistémica, Arquetípica, Espiritual.

1º Esfera, Somática

Tiene que ver con nuestro cuerpo (enfermedades, sensaciones físicas,somatizaciones, la energía que desprendemos). Son los terapeutas físicos los que manejan este terreno, médicos, o todos los especialistas en terapias físicas.

Cuando somos pequeños y llamamos la atención de nuestros padres a través de lo que nos pasa en el cuerpo, captamos su atención especialmente y es una herramienta para captarla pero en realidad como adultos es difícil entender los síntomas y las enfermedades. Hay todo un campo del no saber lo que nos pasa en nuestro cuerpo y tenemos que aceptar el no saber hasta que comprendemos, o bien con la ayuda de alguien o bien por nosotros mismos. Esta es la dimensión más básica y primordial y muchos de nosotros, operamos en esa dimensión.

2ª esfera, Personal

Es una dimensión que lleva la información sobre nuestra historia personal. El cuerpo también la lleva, pero en la esfera personal tiene que ver mas con lo que hemos hecho en nuestra vida o lo que hemos dejado de hacer, o no hemos logrado, o lo que hemos recibido o no. Tiene que ver con nuestra responsabilidad personal y sus consecuencias que han tenido lugar a partir de esa responsabilidad. En esta esfera, están registrados los asuntos inconclusos de nuestra vida, se registran esos asuntos en forma de culpa, de vergüenza, es ahí, donde están nuestros anhelos y nuestros éxitos. La psicoterapia trabaja en esa esfera.

3ª esfera, Sistémica

Es la dimensión que las Constelaciones han abierto para nosotros, ayudándonos a entender como ciertos acontecimientos siguen influyéndonos hoy en día obedeciendo a leyes no escritas muy poderosas como por ejemplo la identificación con personas que han sido excluidas de una manera inconsciente. Es una bendición que esa dimensión haya sido abierta porque podemos sanarlo. Nos podemos liberar incluso del impacto que ha tenido sobre nosotros. Cuando trabajamos la esfera sistémica, muchos problemas que persisten continuamente aparecen con claridad desde esta perspectiva.

4ª Esfera, Arquetípica

Mirando mas allá, está esta esfera. Es algo que hemos visto a través de las CF, como hay ciertas cosas o asuntos que pertenecen a la condición humana y que aparecen una y otra vez, se repiten hagamos lo que hagamos. Son eterno y forman parte del hecho de ser humanos (Ej: nacimiento, muerte, guerra, la esperanza, la pérdida, las elecciones, las limitaciones), la religión lo define en términos de creación. Si pensamos en la mitología, los temas que se tratan, son la base de esta esfera que es la que nos lleva mucho mas allá de lo que lo hacían las otras esferas y nos conduce hacia lo espiritual, la filosofía, la mitilogía y también tiene que ver con nuestra actitud con respecto al destino y a la libertad.

Cuando Jutta piensa en su historia, ve con claridad, como habiendo nacido en la época donde nació, no podía haber hecho otra cosa. Por muchas constelaciones y terapia que uno haga, llega un punto en el que uno tiene que decir; Esto es lo que fue, está ahí y me rindo a ello y al mismo tiempo, las sorpresas siguen llegando en forma de regalos.

Cada vez que ella vuelve a mirar sus asuntos, llegan sorpresas. Tenemos expectativas y arrogancia de pensar que todo depende de nosotros. Si tuviéramos suficiente intención y fuerza podríamos cambiar algo..pero en esta esfera vemos que en realidad todo esto tiene que ver con temas eternos mucho más grandes que nosotros. Es difícil entenderlo en la vida diaria, pero cuanto más lo integra en su forma de entender el mundo y trabajar terapeúticamente mejor lo podemos usar, conectándolo con las perspectiva del Tao, es un recuerso que suaviza y alivia.

5ª Esfera, Espiritual

Aquí está la fuente donde emana todo, es la esfera divina y lo que proviene de esa esfera llega en forma de gracia si nos permitimos ser instrumentos de recepción. Es una esfera a la que se dedica poca atención en este mundo materialista.

A veces, cuando trabajamos en CF nos damos cuenta de que solamente en esta esfera podemos restaurar la esperanza, la inspiración y la sabiduría.

Vamos a trabajar profunda y detalladamente cada esfera , desarrollando la sensibilidad para recurrir a cada una de esas esferas cuando sea necesario. Si tomamos conciencia de estas frecuencias, las podemos captar mejor.

En este ciclo de módulos sobre cada una de ellas, lo que pretende es abrir para poder conocerlas mejor y poder utilizarlas tanto en nuestra vida como en el ámbito profesional.

Jutta ten Herkel

El pensamiento Sistémico

Los  Órdenes del Amor en Contextos Variados
Jutta ten Herkel

Antes de realizar cualquier trabajo sobre constelaciones familiares o de organizaciones, es aconsejable ampliar y adquirir una mayor comprensión respecto al funcionamiento subyacente de los órdenes del amor y las lealtades que hemos llegado a conocer a través del trabajo de Bert Hellinger. A lo largo del desarrollo, en las últimas décadas, del trabajo con constelaciones, aprendimos a ser más moderados en las intervenciones terapéuticas y más respetuosos del proceso de nuestros clientes. En el mejor de los casos, podemos ofrecer todo lo que emerge a nuestra conciencia y percepción sobre el tema que atañe a la persona.

En mi forma de trabajar, dejo que me impacte lo que una persona dice o su forma de ser, para que contraste con lo que he interiorizado a lo largo de muchos años de trabajo sobre los órdenes del amor, sumado a mi propio aprendizaje: es decir, mi experiencia terapéutica y sobre todo, la comprensión de mis propias limitaciones. Cuando estoy trabajando con una persona, todo esto se pone en juego simultáneamente junto con la sensación y percepción de dónde ella se encuentra. Desde esta posición puedo ofrecer lo que emerge o me viene a la conciencia y lo que puede ser de ayuda para esa situación.

Sobre los principios subyacentes de los órdenes sistémicos de Bert Hellinger y otros autores, hay libros que tratan el tema y se han experimentado y recreado dichos órdenes en numerosos grupos de formación o talleres. A continuación, voy a resumir los temas importantes a tener en cuenta para quien desee aprender y aplicar el enfoque sistémico.

1. Trabajo personal – Trabajo individual o en grupo

  • Descubrir dónde se concentra la energía con la que se trabajará. Se trabajará con la familia de origen (FDO), con la familia actual, con la pareja o con otro tema.
  • Permitir que cada miembro que pertenece a la familia tenga su lugar en la misma.
  • Tener en mente todo el sistema.
  • Dejarse estar con el tema que se trata.
  • Comprender la influencia del pasado, el concepto de lealtad ciega.
  • Descubrir las posibles implicaciones.
  • Asentir a la vida y procesos de los padres. Tomar a los padres.
  • Honrar a los padres por habernos dado la vida.
  • Para que las relaciones funcionen tiene que haber un equilibrio entre el dar y el tomar.
  • Comprender que como norma general los padres dan, los hijos toman y solamente pueden agradecer a sus padres.
  • Los que llegan primero a la familia tienen preferencia a los que llegan después.
  • La “parentificación” o identificación con alguno de los padres, va en contra de los Órdenes del Amor. Por Ej. Asumir responsabilidades que corresponden a los padres.
  • Es importante saber esperar y permitir que las fuerzas sistémicas emerjan así como que los movimientos del alma se puedan dar.
  • Dar importancia sólo a hechos y sucesos de relevancia relacionados con la familia  más que a descripciones o juicios sobre la personalidad de alguno de ellos.
  • Cuando en una relación de pareja uno de ellos tiene  otra relación y de ella nace un hijo, esta relación tiene prioridad a la anterior.
  • El vínculo y lealtad que se tiene hacia la familia de origen es muy fuerte e intenso.


2. Trabajo con parejas

  • Observar a ambos y ver cómo están como pareja.
  • Quién se muestra más autoritario o dominante y darle al otro la oportunidad
    de que se exprese.
  • Ver si hay temas que tengan que ver con la dependencia o condependencia.
  • Ver en qué familia de origen hay un movimiento interrumpido hacia uno de los padres.
  • Ver si hay equilibrio entre el dar y el tomar en ambos.
  • Ver quién sigue a quién en la relación.
  • Ver la cualidad  del vínculo que se da entre los hijos y padres del mismo sexo.
  • Ver qué familia de origen ejerce más control y presión sobre la pareja.
  • Ver cuál de los sistemas tiene más influencia en cuanto a destinos trágicos, complicaciones, enredos, etc.
  • El “amor a primera vista” o por flechazo debe continuar trabajándose para que avance hacia el “amor a segunda vista”, es decir con más realidad.
  • Ver en la relación de pareja si uno culpa al otro por algún suceso dado.
  • No intentar cambiar a la pareja o a su destino.
  • Averiguar si alguien de la pareja ha tenido anteriormente otra relación significativa (especialmente si ha tenido hijos con la relación anterior) y asegurarse que la relación anterior tenga un lugar en el sistema.
  • Ver si cada uno de la pareja respeta a la familia de origen del otro.

3.- Niños y adolescentes

  • Los niños son leales a ambos padres, si uno de los padres es rechazado, el niño toma parte de forma inconsciente por quien es rechazado.
  • Los niños sacan y expresan los sentimientos reprimidos y escondidos de los padres.
  • Los niños tienden a llenar el hueco o lugar vacío de los padres.
  • Los niños se sacrifican por los padres o por algún hermano.
  • La intención del trabajo sería ayudarles a reconocer y asumir el amor profundo que hay hacia sus padres.


4.- Escuelas

  • Es necesario un respeto mutuo entre los maestros y los padres. Sobre todo, es importante que los maestros no se sientan superiores a los padres.
  • Los niños son leales a sus padres.
  • El maestro tiene que ver al sistema familiar como una unidad o totalidad.
  • Cada niño necesita tener un buen lugar en la clase.
  • Tener cuidado y presente que los niños marginados ocupen un buen lugar en la clase.
  • Reconocer y respetar la diversidad y la comunidad.
  • Estar seguro de que no se produzca favoritismo en la clase.
  • Asegurarse de que ningún niño se vuelva la oveja negra de la clase. Por Ej. Hacerse cargo de cosas que pertenecen a otros del grupo.
  • El alumno debe mostrar respeto al maestro anterior.
  • Los maestros deben respetar la jerarquía de la escuela.
  • Los maestros son grandes, los niños pequeños.
  • Los maestros dan, los niños reciben.
  • El maestro debe respetar a los padres en su alumno.
  • El maestro debe respetar a los maestros que estuvieron antes.


5.- Trabajo Social

  • La jerarquía en el sistema debe ser respetado.
  • La familia de origen de un niño que está en una casa de acogida debe ser respetada.
  • Ayudar a recordar a los padres biológicos.
  • Por regla general, es mejor que el niño esté con otro miembro de la familia que con alguien que no pertenezca a la misma.
  • Reconocer que otras culturas tienen los mismos derechos al respeto y a la dignidad.
  • Que los adultos que tengan necesidad de asistencia no sean tratados como niños.
  • Los niños se culpabilizarán a sí mismos si sienten que llevan a un padre o madre al juzgado.
  • Que aquellos que necesitan asistencia  sean respetados porque son importantes para la existencia del servicio y del sistema como una totalidad.
  • Comprender que con frecuencia somos atraídos en un campo  de trabajo a situaciones que tienen relación con algún trauma personal nuestro.
  • Encontrar la fuerza al movilizar los recursos internos de un sistema familiar.


6. – Adicciones a drogas, alcohol, bulimia, anorexia y sexo

  • Preguntar qué o a qué persona está intentado reemplazar con la sustancia que ingiere.
  • Con frecuencia, un drogadicto está identificado con una persona que murió de forma violenta.
  • Con frecuencia, la adicción señala que el camino hacia el padre está bloqueado.
  • Con frecuencia es una búsqueda del padre que está ausente o no es respetado.
  • Buscar alguna situación que haya llevado a faltar el respeto al padre.
  • Con frecuencia hay una desconexión de la persona con sus raíces. Por Ej. Refugiados, Indios americanos que han sido echados de sus reservas.
  • En adictos al sexo, hay con frecuencia un fuerte vínculo de amor que no pudo ser vivido y lo sustituyen por haber tenido y tener un gran número de parejas.
  • Ofrecer una imagen metafórica para la solución.
  • Es más fácil servirse de la energía masculina de un terapeuta para ayudar establecer una separación sana del padre desaparecido.

7.- Prisión y libertad vigilada

  • Se paga el precio siendo excluido de la sociedad. Expiación.
  • Es necesario para la dignidad  y mutuo respeto del sistema implicado mirar a la víctima  y no sólo al perpetrador.
  • El perpetrador, especialmente en casos de asesinatos, sólo puede encontrar la paz cuando él o ella reconoce  o se une con su víctima.
  • Ser consciente de que el cliente puede estar llevando el peso de su sistema familiar.
  • Que a pesar de los problemas que tenga, el perpetrador debe hacerse responsable de sus acciones.
  • Relacionar al perpetrador con el profundo amor que puede haberle llevado a cometer el crimen.
  • El cliente es el eslabón más débil y puede ser la cabeza de turco dentro del sistema en la prisión.
  • Cuando la pena o castigo termina debe haber una oportunidad para un nuevo comienzo en la vida.

8.- El sistema legal

  • Mirar por el mejor lugar para el niño sea la madre, el padre o su familia de origen.
  • Saber que el niño tiene derecho a ambos padres así como a sus hermanos.

9.- Sistemas Organizacionales

  • Comprender que hay diferencias entre un sistema familiar y un sistema organizacional. El sistema organizacional es temporal mientras que el sistema familiar es para toda la vida.
  • Es necesario reconocer y respetar la jerarquía en términos de rango, antigüedad y función.
  • Las funciones y los roles deben ser clarificados.
  • El pasado, el presente y el futuro son importantes. Por Ej. La historia, el funcionamiento y los objetivos.
  • Respetar la base en que una organización fue fundada y honrar a los fundadores.
  • En los negocios familiares los sistemas familiares subyacentes tienen más peso.
  • Reconocer a aquellos que son excluidos del recuerdo y darles un lugar en la historia de la organización.
  • Comprender la palabra “transferencia” en el sentido de autoridad.

10.- Dimensiones lineales y espaciales

  • Comprender que en constelaciones familiares trabajamos mucho más en un marco espacial que lineal. Por Ej. Con una imagen sanadora para el cliente: tener a la madre y al padre juntos de pie detrás de él/ella e imaginar que la fuerza de los padres fluye hacia él/ella, incluso si los padres en la realidad están separados o en conflicto, o uno o los dos están muertos.

Jutta ten Herkel
Psicoterapeuta Gestáltica
Terapeuta y Formadora en Constelaciones Familiares
Editora Asociada de: Systemic Solutions Bulletin – Londres

Traducción Julio Ortíz Achar

La Paz

Carta abierta de Bert Hellinger

¿Que significa la paz?

Que se una aquello que antes estaba en contraposición,

Que se reconozcan mutuamente los que antes se excluían el uno al otro y que aquellos que antes se reprimían, herían, declaraban la guerra e incluso llegaban a querer exterminarse unos a otros, lloren ahora juntos por las víctimas de ambas partes y por el daño que se han hecho mutuamente.

¿Qué consigue la paz?

Que aquellos que se habían alzado sobre otros, considerándolos inferiores u hostiles, los reconozcan y acepten como iguales con los mismos derechos. Una vez alcanzado esto se aceptan los unos a los otros, sin dejar de reconocer lo que es diferente y lo que hay de especial en cada uno y todos están dispuestos a dar y tomar.

La paz amplía las fronteras personales, permitiendo desarrollar, dentro de ellas, los muy diferentes y polifacéticos aspectos de la personalidad propia y ajena, fomentando así la actuación conjunta.

La Paz comienza en nuestra propia alma. Lo que anteriormente hemos desechado, reprimido y lamentado de nosotros mismos, puede por fin ocupar su puesto en nuestro interior junto a todo lo que, hasta entonces ya ahí se encontraba, nos gustaba e incluso amábamos. Esto exige que nos despidamos del ideal de la inocencia que, ni fomenta ni exige el crecimiento, prefiere sufrir en vez de actuar y pretende que sigamos siendo niños en vez de crecer.

La paz continua en la familia. Muchas familias se preocupan solo de mantener su imagen y ocultan, reprimen e incluso aniquilan todo lo que pueda poner en peligro su ideal de inocencia. De este modo se hacen culpables de pretender conservarla por encima de todo, llegando a avergonzarse de tal manera de alguno de sus miembros, que llegan a expulsarlo, a  reprimir su memoria e incluso  a ocultar su existencia. Todo esto porque les da miedo de pensar en el duro destino de este familiar y su recuerdo les duele. Una familia así se aísla de los demás y se marchita.

La Paz 2

Lograr la paz en la familia no es ni sencillo ni cómodo. El que ama la paz y la sirve, se expone a la culpa y al dolor, le da a cada uno de sus miembros un sitio en su alma, aunque sea diferente a como los demás desearían y se enfrenta al reto y a la controversia que conduce a reconocer, aceptar y amar lo diferente en el otro, con igualdad de derechos.

¿Cómo podemos fomentar la paz, por encima de la familia, en otros ámbitos más amplios?

Cada uno dentro de sus posibilidades. Primero, posiblemente solo en un círculo pequeño, como el de los vecinos, los  amigos o el   trabajo y después también allí donde tengamos una mayor responsabilidad, como en organizaciones o en la política.

La paz solo se puede lograr respetando la dignidad y lo especial de todos y cada uno de los involucrados, especialmente lo que son y lo que han contribuido al tema en cuestión. Esto exige que nos fijemos en los culpables y los respetemos, sin liberarlos, ni de la responsabilidad de sus actos, ni de las consecuencias de su culpa, porque esto pertenece a su dignidad.

La paz no se  logra evitando conflictos. A través de ellos, se dan cuenta los involucrados de lo que les es importante y  de aquello en lo que se sienten amenazados. En el conflicto hace cada uno valer lo propio, hasta el momento en que reconoce, de que manera y hasta que punto viola con ello las fronteras de los demás. Solo entonces es posible un intercambio y una compensación y al final todos han crecido personalmente y de alguna manera, se han enriquecido. En este sentido puede ser el conflicto la premisa para lograr la paz.

La paz nunca llega a ser completa. La paz eterna, con la que muchos sueñan, podría compararse a una parálisis. Sin embargo la paz aporta al final algo más: Aquello que agotó las fuerzas en el conflicto se retira pacíficamente. Debemos permitir que el conflicto se retire ya que, de lo contrario renacerá de sus propias cenizas y  ¿ Qué es lo que reaviva un conflicto?: El recuerdo del mismo. Por eso debemos permitir que lo que pasó pertenezca siempre al pasado.

Los grupos son la mayor amenaza para la paz. En ellos dejamos de mirarnos de individuo a individuo y nos relacionamos de miembro de grupo a miembro de grupo, con lo cual nos volvemos  ciegos y no vemos en realidad a la otra persona. Como parte de un grupo, nos volvemos extraños a nosotros mismos, perdemos sensibilidad y nos disolvemos en la colectividad.

La Paz 3

Si así comprendemos que, la fuerza del individuo, aun conservando este su sensatez como tal, es prácticamente impotente frente a la colectividad, podemos entonces preguntarnos:

¿Cómo podemos fomentar la paz entre grupos? Y

¿Qué posibilidades para ello tiene el individuo como tal?

Hay que esperar a que llegue el momento oportuno, en el que las fuerzas destructivas se agoten. Hasta entonces se puede preparar el camino de la paz, en el ámbito estricto y reducido de cada uno.

Esto exige el  gran esfuerzo de soportar el conflicto e incluso de aceptarlo como inevitable.

Con frecuencia se ve, como conflictos pertenecientes a un pasado remoto, siguen repercutiendo en el alma de los descendientes.

Con la ayuda de las constelaciones familiares pueden enfrentarse, a través de los representantes, los involucrados originales del conflicto del pasado. Posiblemente entonces pueden verse como individuos que son iguales y tienen los mismos derechos y la misma dignidad. Así es posible que cada uno sienta el dolor que causó al otro y lo que le dolió la herida recibida. Entonces, llorando juntos por lo que perdieron, pueden reconciliarse y encontrar la paz.

Solo entonces pueden reconciliarse también los descendientes, honrar a las víctimas y reparar, dentro de lo posible, las injusticias de antaño. Así pueden, por fin, enterrar el pasado y actuar de forma constructiva en el presente.

En las constelaciones familiares comienza la reconciliación en la propia alma de cada uno y en la de la familia. Si se logra ahí la reconciliación, esta se extenderá a grupos más amplios.

Por eso es preciso que conservemos nuestra humildad en las constelaciones y seamos conscientes de sus limitaciones.

La paz profunda, verdadera y estable se escapa de nuestros propósitos. Allí donde se consigue la experimentamos como un regalo divino.

¿Cómo sanar la herida y ruptura entre madre e hija?

“Si tu madre nunca te ha consolado, con toda probabilidad te será difícil encontrar un verdadero consuelo para el corazón en las relaciones que establezcas con otras personas. Tu labor será crear ese sentido de consuelo para el corazón dentro de ti misma.

Si tu madre nunca se ha compadecido de ti, con toda probabilidad tendrás poca paciencia con tus propios fallos humanos, así como con los de los demás. Tu labor será observar a alguien que practique la compasión, y practicarla tú misma.

Si tu madre silenciaba tu creatividad, tu labor será dar voz a cada impulso creativo que se presente. Pinta, escribe poesía, toca el tambor, cuida las plantas, cocina y baila.

Si tu madre despreciaba o rechazaba su propio cuerpo como mujer, tu labor es abrazar y honrar a tu cuerpo y a tu sexualidad.

Si te sentías abandonada por tu madre por la razón que fuera, incluyendo la depresión, tu labor será escuchar a tus sentimientos y nunca abandonarte tú misma.

Si tienes alguna cuestión sin resolver con tu madre y ésta ha muerto o ha quedado emocionalmente incapacitada, puedes escribirle una carta (que guardarás tú o te enviarás a ti misma) en la que expreses tu pena y tu enfado por no tener una madre nutridora, y dile que has llegado a aceptarla y comprenderla como tal y como era. Entonces podrás sentirte agradecida por su presencia en tu vida.

Todas nosotras llevamos encima el peso de nuestra madre por lo que es necesario sanar la ruptura entre madre e hija tanto si tu madre está viva como si no, para así poder sanar la profunda herida de tu naturaleza femenina. El elemento clave reside en que tú misma te conviertas en una buena madre para ti. Con esa idea en la mente, asume la tarea de ser maternal contigo misma.”

Maureen Murdock, “Ser Mujer: un viaje heroico”

Hombres, mujeres y niños viviendo en paz

Entrevista con Jutta Ten Herkel

El resquebrajamiento de nuestra sociedad primermundista del bienestar se hace cada día más evidente. Las estructuras sociales vigentes, incluyendo la económica, la política o la educativa, no están dando respuesta a lo que ya muchos no ven más que un callejón sin salida en el que nos metimos hace tiempo. Sin embargo, seguimos reforzando esas mismas estructuras, con la vaga y vana esperanza de alcanzar un ideal de sociedad que se revela como progresivamente ilusorio, a medida que más individuos son abandonados en las cunetas de las autopistas que supuestamente nos dirigen hacia el endiosado progreso económico y la abundancia material.

Difícilmente podemos rebatir las palabras de Jiddu Krishnamurti: “Nuestra sociedad es el resultado de la astucia, el engaño, la codicia y la mala voluntad del hombre. Para crear una nueva sociedad hay que comprender y examinar la estructura que está desintegrándose, y para ello tenemos que comprender el proceso psicológico del ser. Adaptarse a una sociedad enferma no es ningún síntoma de salud”. Quizás por ello el psiquiatra húngaro Thomas Szasz, uno de los padres de la llamada antipsiquiatría, afirmaba que “la locura es la única reacción sana a nuestra sociedad enferma”.

Del mismo modo, Jutta Ten Herkel nos dice que “la estructura social actual es la raíz de las enfermedades sociales y personales”. Jutta Ten Herkel, psicóloga formada en distintas terapias humanistas, desarrolla desde 1993 una intensa actividad en distintos países europeos en el campo de la sistémica familiar (constelaciones familiares). Esta terapia profundiza en las dinámicas que se dan en las familias, entre los individuos que las componen y como éstas afectan a las relaciones y a la posición de cada uno en la sociedad y en el mundo. En línea con el trabajo de Claudio Naranjo, ha analizado desde la perspectiva sistémica la estructura patriarcal de nuestra sociedad. En La mente patriarcal dice Naranjo: “La sociedad patriarcal existe en interdependencia con la mente patriarcal: Una forma de organización psíquica que perpetua el dominio masculino en la sociedad con su énfasis en la agresión sobre la ternura, la competición sobre la colaboración, la explotación sobre el cultivo, y en la que milenios del dominio del padre en la familia ha resultado en el reemplazo de los sanos vínculos fraternales por vínculos de obediencia y dependencia por parte de personas crónicamente infantilizadas”.

Para Ten Herkel, que en España colabora con el Centro de Estudios Sistémicos en Canarias y en Madrid, “aunque la cara más visible del patriarcado es el dominio del hombre sobre la mujer, su fundamento básico es la preponderancia del intelecto sobre el corazón y los instintos”. Si no queremos seguir atrapados en el tiempo, como en la conocida película protagonizada por Bill Murray y Andie MacDowell, obteniendo los mismos resultados, debemos “en nuestras relaciones poner el énfasis en el equilibrio entre el dar y el tomar y en el respeto por las diferencias, asumiendo cada uno su parte de responsabilidad cuando las cosas no van bien. Como padres y educadores necesitamos ser conscientes del efecto que la estructura social ocasiona y de la oportunidad de transmitir valores diferentes a los niños”. En este sentido, ella no ve grandes diferencias entre la educación en España y en otros países europeos, “donde prima la transmisión de conocimientos y el profesorado esta muy ‘quemado’. No creo que en España y en términos de cantidad de conocimientos los alumnos estén peor que en el resto de Europa. Los docentes están muy frustrados y presionados en casi todas partes”.

Los grandes males de nuestra sociedad son el miedo a cambiar la manera de hacer las cosas que nos mantiene atenazados, y una codicia sin límites que nos lleva a acumular, a amasar continuamente pero sin que esto nos de ninguna satisfacción ni alegría. “La estructura social actual se basa en la codicia, la competitividad, el abuso de la fuerza, la manipulación, la lucha por la supervivencia y la compulsión del hacer. Tenemos una gran oportunidad para evolucionar haciavalores como la cooperación, la solidaridad, el equilibrio entre el ser y el hacer, la sensibilidad, el respeto y la coherencia. Podemos dar más oportunidades a la alegría frente a la seriedad, a la espontaneidad y la libertad frente a la adaptación a la norma y la disciplina, a la intuición frente a la memoria, a las conciencias corporal y emocional frente a la intelectualidad y el conocimiento científico, a la tranquilidad y la calma frente a la rapidez y la urgencia, y al autoconocimiento frente a lo externo. No se trata de que unos valores anulen a los otros, sino de equilibrarlos. De esta manera se generan personas autónomas con capacidad para relacionarse de manera sana”.

El modelo educativo que conocemos, sobre el que se asienta el patriarcado, concibe el hacer como el medio más útil e incuestionable para alcanzar el fin supremo de la sociedad patriarcal: Tener. “Como ha dicho de manera muy bella Eckhart Tolle, necesitamos todo este materialismo para tener una identidad. Identidad del coche o la casa que tengo (aquí podemos incluir todos nuestros consumos, incluyendo la cultura o el colegio de nuestros hijos y llegando hasta la pareja o los amigos). También ocurre con el conocimiento, cuya acumulación supone una huida de uno mismo, de la verdadera sabiduría. ¿Qué hago conmigo mismo si no estoy haciendo algo, incluso sólo con mi cabeza? También la terapia puede ser una fuga de mi mismo y esperar que otro me de la solución. El objetivo sería caminar hacia la congruencia, entendiendo a ésta como SER, y que este ser sea el resultado de que el pensar y el sentir (vida interna) coincidan con el expresar y el hacer (vida externa)”.

La sociedad patriarcal genera unas altísimas dosis de violencia, cuya cara más visible es la violencia de género que se cobra dos muertes a la semana en Europa. Esta es sólo la punta del iceberg de todo el drama y violencia que resulta de un sistema de oprimidos y opresores en todos los ámbitos sociales. “El modelo educativo que proponemos pretende que hombres y mujeres sean conscientes de sus emociones y se responsabilicen de ellas. Trabajamos por lo que hemos llamado ‘Paz de Género’. Este concepto pasa por permitir a las mujeres explorar, conocer, sentir, mostrar y hacerse cargo de su rabia, su ira y su violencia, y lo mismo a los hombres con su vulnerabilidad, su tristeza y su dolor. Suprimiendo o reprimiendo todas estas emociones el resultado es una agresividad latente que a menudo estalla violentamente”. La propuesta de Ten Herkel para padres y profesores y para el conjunto del sistema educativo, pasa por introducir el “concepto de competencia existencial como eje curricular, explicado como competencia integradora de nuestras tres voces internas: la razón, la emoción y el instinto. Una educación creativa y amorosa facilitará el tránsito hacia generaciones más pacíficas y amables que la nuestra”.

¿Cómo podemos contribuir cada uno de nosotros a esta alternativa? “Yo me sentí muy inspirada por alguien a quien escuché en Londres y a quien admiro, el arzobispo sudafricano y Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, que varias veces respondió a la pregunta de qué podemos hacer para acabar con el racismo, de manera bien simple: Cada uno en su pequeño rincón. La otra opción sería deprimirnos mucho y sentirnos fatal, pues si miramos hacia a fuera todo parece un desastre. El estado de la educación es catastrófico, todo lo que apoya el desarrollo humano de la persona, al no traducirse en resultados inmediatos, se recorta, la inspección educativa es cada vez más opresiva y controladora, etc..Hay alternativa, desde nuestro pequeño lugar, y esta se traduce en ser más conscientes de nuestra manera de ser y de reaccionar, lo cual nos permitirá tener más oportunidad de elegir. Permitiendo que nuestro corazón guíe nuestro comportamiento, podremos ser más amorosos, amables y benevolentes. Esto no significa ser débiles ni perder nuestro lugar o nuestra identidad, del mismo modo que asumir nuestro poder interior no significa dominar al otro, y que amar a otra persona no significa perdernos en ella ni delegarle la responsabilidad de nuestro bienestar”.

¿Qué es el alma?

Bert Hellinger

  • El alma es el fundamento del trabajo con Constelaciones Familiares. Nosotros estamos en un alma. No tenemos un alma, sino que estamos en un alma. Y esto se ve en las constelaciones. Todos participamos en un alma mayor y existen dimensiones en el alma.
  • Alma quiere decir una fuerza que reúne varios elementos para después guiarles. El cuerpo vivo está controlado y dirigido por una fuerza que es el alma. El alma no está dentro del cuerpo y el cuerpo no es el límite del alma. Ésta actúa mucho más allá de los límites del cuerpo y de esta manera existe el intercambio con el entorno. Solamente nos entendemos porque tenemos un alma común en la que participamos. Aunque cada uno en sí es una entidad, el alma actúa más allá del cuerpo.
  • Una familia tiene un alma común, actúan como si tuvieran un alma común. Desde este tipo de trabajo se pueden deducir las leyes según la cual actúa esta alma. Así, por ejemplo, los asesinados son una parte del alma del asesino. Es una misma fuerza y ésta busca de reunir estos dos elementos.
  • La ley por la que se rige esta alma es que todos los que forman parte tienen que estar juntos. Y, también en esta alma, existe una tendencia a la compensación que es llegar al equilibrio entre la pérdida y la ganancia. Por ejemplo, en enfermedades psicosomáticas,  psicosis, accidentes frecuentes o tendencias al suicidio, son intentos de llegar a una compensación. En esta alma la compensación siempre es negativa.
  • A través de algo negativo se paga o se compra algo. Esta es la base de la religión cristiana, pero no porque sea cristiano. Hasta donde yo sepa, Jesús no dijo nada de eso. Es el alma que actúa así y que se hace escuchar a través de las creencias.
  • Esta alma tiene algo arcaico, violento, cruel. Más allá del alma, es decir lo individual y el alma de la familia forman parte de un gran Alma. Y la solución se encuentra en la gran Alma. Cuando una persona tiene un problema personal, muchas veces solo se puede encontrar una solución mirando al alma de la familia. Cuando la familia tiene un problema grande, solamente puede solucionarlo mirando al gran Alma.
  • En la gran Alma las leyes que rigen en el alma de la familia se cumplen de una manera positiva, buena.
  • La compensación se realiza a través del respeto y no a través del sufrimiento.

Entrevista a Jutta ten herkel en Verdemente

Entrevista con Jutta ten Herkel, piscóloga sistémica y humanista

“Las constelaciones posibilitan salir de los enredos del sistema”

 

– Entrevista: Mario Martínez –

Jutta ten HerkelHablar de una familia, una pareja o una empresa, es hablar de un sistema que seguramente ha sido dañado en algún momento de su historia. Y es muy posible que una constelación sea la herramienta más adecuada para entender lo ocurrido, integrar los daños, y sanarlo. Pero en este espacio en el que psicoterapia y espiritualidad se conjugan, donde personas y episodios vuelven a entrar en escena, donde el pasado y el presente se encuentran, es necesaria una mirada más amplia y un claro ejercicio de compasión. Una opción que está en nuestras manos y que no todos nos animamos a recorrer.

Quien haya pasado por la experiencia de una Constelación Familar, tendrá aún presente aquella sensación de asombro. Asombro al ver que personas desconocidas tomaban el rol de los miembros de su familia y, sin más información que el grado de parentesco, comenzaban a interactuar con rasgos idénticos a aquellos a quienes representaban. Ellos y ellas –los representantes- acababan de entrar sin proponérselo, en nuestro sistema familiar. Sin saber cómo ocurría el fenómeno, el “alma familiar” se apoderaba del grupo, y las fichas se colocaban y se movían como por arte de magia…
Quien no haya vivido esta experiencia deberá, sin duda, hacer un ejercicio de apertura mental y agregarle una dosis de buena predisposición para aceptar que la familia, como sistema, posee un campo inteligente con cierta sabiduría organísmica. Y que ese campo o corazón grupal abraza a todos sus miembros, estén vivos o no, y cuyos vínculos seguramente estarán afectados por hechos y personas que es posible que hasta ni hayamos conocido.

Jutta ten Herkel es una de las profesionales más reconocidas en este campo. Su manera de pensar incluye también otros sistemas, como lo organizacional, lo cultural o lo político, de ahí que ella se refiera a su trabajo como de Constelaciones Sistémicas, y que abarca desde luego las familiares.

Hablar de una familia, una pareja o una empresa, es hablar de un sistema que seguramente ha sido dañado en algún momento de su historia. Y es muy posible que una constelación sea la herramienta más adecuada para entender lo ocurrido, integrar los daños, y sanarlo. Pero en este espacio en el que psicoterapia y espiritualidad se conjugan, donde personas y episodios vuelven a entrar en escena, donde el pasado y el presente se encuentran, es necesaria una mirada más amplia y un claro ejercicio de compasión. Una opción que está en nuestras manos y que no todos nos animamos a recorrer.

Quien haya pasado por la experiencia de una Constelación Familar, tendrá aún presente aquella sensación de asombro. Asombro al ver que personas desconocidas tomaban el rol de los miembros de su familia y, sin más información que el grado de parentesco, comenzaban a interactuar con rasgos idénticos a aquellos a quienes representaban. Ellos y ellas –los representantes- acababan de entrar sin proponérselo, en nuestro sistema familiar. Sin saber cómo ocurría el fenómeno, el “alma familiar” se apoderaba del grupo, y las fichas se colocaban y se movían como por arte de magia…
Quien no haya vivido esta experiencia deberá, sin duda, hacer un ejercicio de apertura mental y agregarle una dosis de buena predisposición para aceptar que la familia, como sistema, posee un campo inteligente con cierta sabiduría organísmica. Y que ese campo o corazón grupal abraza a todos sus miembros, estén vivos o no, y cuyos vínculos seguramente estarán afectados por hechos y personas que es posible que hasta ni hayamos conocido.

Jutta ten Herkel es una de las profesionales más reconocidas en este campo. Su manera de pensar incluye también otros sistemas, como lo organizacional, lo cultural o lo político, de ahí que ella se refiera a su trabajo como de Constelaciones Sistémicas, y que abarca desde luego las familiares.

Mario: ¿Podría darnos una definición simple de las Constelaciones sistémicas?

Jutta ten Herkel: Es una metodología terapéutica iniciada en los años ‘80 por Bert Hellinger, y que se ha ido desarrollando y expandiendo por todo el mundo. Las constelaciones nos dan un mapa visual y espacial de los enredos y bloqueos que existen en nuestro sistema familiar, en ámbitos organizacionales o en contextos más amplios como campos culturales y políticos. Las constelaciones también nos ofrecen la posibilidad de salir de estos enredos.

M.M.: ¿Cuál es el método que se utiliza?

J.H.: El cliente elige a una persona para representar una “intención”, o para representar a alguien de su familia relacionado con el tema que está tratando. Este es un modo de constelar o configurar en talleres de grupo. Cuando la constelación se hace en consulta individual, para crear un mapa visible, se puede hacer uso de elementos, como piezas de fieltro, hojas de papel, piedras, muñecos de playmobil o visualizaciones.Este proceso nos permitirá explorar el modo de realinearnos con nuestra fuerza interior y con la verdad más profunda de nuestro sistema familiar.

M.M.: Pero, ¿estamos hablando de una técnica de psicoterapia o de un fenómeno espiritual?

J.H.:Yo diría que ambas cosas. Una constelación es una herramienta terapéutica. Se puede considerar como un recurso para lograr una comprensión más profunda de nuestra vida e indicar el siguiente paso hacia una mayor integridad o completitud.

M.M.: ¿Qué es ese campo inteligente o corazón grupal que se crea?

J.H.: Para mí el campo inteligente no es algo que se crea durante la constelación, sino que existe desde siempre y del que, por la gracia, formamos parte?

M.M.: ¿Y qué es lo que da vida a ese campo?

J.H.: La evolución humana y la elevación del nivel de conciencia. Hellinger, de modo conmovedor, describió tres niveles de conciencia: el primer nivel es la conciencia personal, directamente relacionada con la necesidad de pertenecer. El segundo nivel es la conciencia familiar o sistémica, que no permite que nadie sea excluido del sistema. La exclusión tiene consecuencia sobre los descendientes del sistema a través de una identificación. El tercer nivel es la Metaconciencia. Este es un nivel de expansión de la conciencia desde el que reconocemos y aceptamos lo que es, tal y como es. Sin juicios. Desde aquí podemos soltar la lealtad ciega al sufrimiento de nuestro sistema y quizás también la pertenencia.
Los facilitadores de constelaciones necesitamos trabajar en este nivel de conciencia.

M.M.: ¿El facilitador también entra en ese campo?

J.H.: Todos los participantes, incluyendo el facilitador, son parte del campo. El facilitador tiene una función específica: mirar con lentes sistémicos lo que se va desplegando,y aportar su conocimiento, experiencia y cualidades tales como la capacidad de observación, percepción, intuición y comprensión profunda.

M.M.: ¿Cómo llegan a manifestarse esas presencias del pasado en una constelación?

J.H.: Estamos hablando de sistemas. Por ejemplo, la familia comprende muchas generaciones a las que estamos vinculados: abuelos, padres, tíos o tías que tuvieron destinos especiales, antepasados más lejanos, teniendo también en cuenta a las víctimas y a los perpetradores. Los destinos de todos ellos pueden estar teniendo efecto sobre lo que somos hoy en día.

M.M.: Las personas que elegimos como representantes no nos conocen. ¿A qué se debe que sientan lo mismo o actúen como nuestros familiares?

J.H.: Parece que el campo familiar, al igual que otros campos, contienen información que es evocada cuando se configura una constelación. Y esto sucede sin manipulación alguna desde el exterior. Según mi comprensión esto se atribuye a lo que conocemos como campo inteligente o campo morfogenético. Este campo tiene la propiedad de transmitir energéticamente la información a través de nuestras conexiones y a través del tiempo y es posible que también epigenéticamente.

M.M.: Pero el rol del representante podría estar condicionado por lo que previamente ha contado el cliente sobre su familia?

J.H.: Sí que puede suceder. Sin embargo, en las constelaciones ciegas, donde los representantes no conocen el tema ni saben nada sobre el cliente, los representantes reportan sensaciones que no parecen pertenecerles y que con frecuencia son congruentes con la circunstancia y con el tema del cliente.

Integrando el dolor para sanar

M.M.: Lo que ocurre durante una constelación, ¿solo afecta a los que constelan o también a los seres que están allí representados?

J.H.: La información recibida después de hacer una constelación nos confirma que las personas representadas se han visto afectadas directamente. Del mismo modo los representantes reportan haber logrado comprensiones útiles para sus propias vidas.

M.M.: ¿Y qué ocurre con éstos durante la constelación? ¿Abandonan su propio sistema para penetrar en el que están constelando?

J.H.: El representante al mismo tiempo que capta los sentimientos que pertenecen al sistema del cliente y los expresa verbalmente o a través del movimiento, sigue siendo parte de su propio sistema y “anclado” en sí mismo.

M.M.: La gestalt propone integrar tanto lo positivo como lo doloroso…

J.H.: Para poder superar el trauma o hacernos más grandes que él, necesitamos comprender e integrar lo sucedido.

M.M.: ¿Cómo llegamos a integrar a alguien que nunca conocimos ni sabemos lo que ocurrió con él en el pasado?

J.H.: Bueno, la constelación tiene el potencial de mostrarnos lo que ha sucedido en el pasado y quién está excluido.

M.M.: ¿Somos leales a nuestro sistema, a pesar del sufrimiento que incluye. ¿Cómo nos liberamos de esa fidelidad ciega?

J.H.: En primer lugar necesitamos comprender y reconocer cuáles son nuestras implicaciones. Esta comprensión nos puede ayudar a liberarnos de la lealtad ciega y del sufrimiento que no beneficia a nadie.

M.M.: ¿Y qué papel juega la culpa en ese proceso?

J.H.: La profunda lealtad a nuestro sistema nos lleva a sentirnos culpables ante el sufrimiento de las personas con las que estamos vinculados. De esta manera nos sentimos a menudo obligados a compartir ese destino.

Los órdenes del amor y la pareja

M.M.: ¿De qué manera se produce la sanación por medio de las constelaciones?

J.H.: La sanación por medio de las constelaciones se facilita a través de: mirar y experimentar una imagen más amplia, a través de la compasión, de la integración, de la gracia y de la elevación del nivel de conciencia.

M.M.: Hellinger dice que el orden es necesario para que el amor pueda darse. ¿Podrías explicarlo?

J.H.: Tal vez una metáfora podría ayudarnos aquí. El lecho del río es previo al río. El río puede fluir gracias a que el lecho del río existe.

M.M.: ¿Cómo puede ayudarnos el trabajo de constelaciones en nuestras relaciones de pareja?

J.H.: Las constelaciones nos ayudan de las siguientes maneras:

a) Viendo nuestras lealtades y las lealtades de nuestra pareja a los sistemas de valores de las respectivas familias de origen. Si conseguimos crear valores que se correspondan más con las necesidades de la situación presente, podremos hacer mejores elecciones.
b) Reconociendo y respetando a la familia de origen de nuestra pareja.
c) Comprendiendo mejor nuestros patrones más inconscientes y nuestros traumas, y cómo respondemos de modo reactivo ante ciertas situaciones.
d) Ofreciendo la oportunidad de ver e integrar lo que hasta ahora, en nuestra vida o en nuestro sistema familiar, ha estado separado o excluido a causa de heridas del pasado.
e) Abriendo un camino hacia la auto-responsabilidad y hacia el amor por uno mismo y de este modo estar más disponible para las relaciones.

M.M.: Sabemos que en enero estará en Madrid con un taller sobre “El arte de la presencia en las relaciones”. ¿Cómo será la dinámica del trabajo?

J.H.: Mi práctica consiste en facilitar trabajos individuales para aquellos que lo necesiten. Esto se lleva a cabo con el apoyo y la participación del grupo. También se realizan trabajos en pequeños grupos de modo que todos los asistentes tengan la oportunidad de tener una experiencia personal relacionada con el tema del taller y ganar comprensión sobre el trabajo de constelaciones. La riqueza del trabajo a menudo surge del propio grupo. Las aportaciones de los participantes revelan comprensiones profundas que al ser compartidas alcanzan niveles altos de resonancia. Así se genera un espacio favorable para la claridad y la apertura hacia el siguiente paso.

Jutta sobre la sociedad actual

En una entrevista para El Confidencial, Jutta ten Herkel daba su opinión sobre el paradigma de la sociedad actual y la posibilidad de cambio por medio de integrar valores que a priori parecen antagónicos como la competitividad y la solidaridad.

“La estructura social actual se basa en la codicia, la competitividad, el abuso de la fuerza, la manipulación, la lucha por la supervivencia y la compulsión del hacer. Tenemos una gran oportunidad para evolucionar hacia valores como la cooperación, la solidaridad, el equilibrio entre el ser y el hacer, la sensibilidad, el respeto y la coherencia. Podemos dar más oportunidades a la alegría frente a la seriedad, a la espontaneidad y la libertad frente a la adaptación, la norma y la disciplina, a la intuición frente a la memoria, a las conciencias corporal y emocional frente a la intelectualidad y el conocimiento científico, a la tranquilidad y la calma frente a la rapidez y la urgencia, y al autoconocimiento frente a lo externo. No se trata de que unos valores anulen a los otros, sino de equilibrarlos. De esta manera se generan personas autónomas con capacidad para relacionarse de manera sana”.

Acerca de Jutta

Jutta ten Herkel (Alemania, 1946) es psicóloga con formación gestáltica y amplia experiencia en psicodinámica y otras terapias humanistas.
Desde 1994 ha integrado en su trabajo la perspectiva sistémica y ha incorporado la metodología de las Constelaciones en su práctica terapéutica.
Ha contribuido de modo sustancial al desarrollo de la formación y de la supervisión en el campo de las Constelaciones Sistémicas en el Reino Unido, Italia, Rumanía, España y México.
En la actualidad su interés se centra en la Terapia y Estructura Social, Relaciones de Pareja y Conexión entre Terapia, Neurobiología y Espiritualidad.
Es miembro didacta de la AEBH, y fundadora del CES (Centro de Estudios Sistémicos) junto con Lola Rosa, en Madrid, y con Ana Lidia Batista y Vicky Betancourt, en Canarias.

Mario Martínez

Experto en budismo, maestro de meditación.